La aceleración del proceso de internacionalización de las empresas españolas durante los últimos años se ha notado muy especialmente en las pymes, cuyas exportaciones casi se duplicaron entre 2011 y 2013. Sin embargo, la internacionalización de las pymes españolas aún necesita un impulso mayor para ponerse al nivel de países como Alemania. Consciente de ello, el Gobierno español va a tratar de alcanzar este listón con el reciente Plan Estratégico de Internacionalización de la Economía Española 2014-2015. En dicho Plan se activa el papel de la diplomacia como instrumento para “reforzar el apoyo a las empresas españolas en sus actividades en el exterior a través de las Misiones Diplomáticas”.

Las Misiones Diplomáticas de Internacionalización Empresarial

En el Anexo de dicho plan, dedicado a la participación del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, se alude al papel de las Misiones Diplomáticas en la internacionalización empresarial, citándose expresamente el apoyo “en todas sus actividades en el exterior, licitaciones, etc. informando, acompañando y haciendo las necesarias gestiones ante las autoridades de los países en los que están acreditados para favorecer las operaciones de las empresas españolas, así como estimular el interés de las empresas de esos países para invertir en España.” Y haciendo mención expresa a las pymes continúa: “cabe destacar el apoyo a las medianas y pequeñas empresas, especialmente en aquellos lugares en los que no hay Oficina Económica y Comercial en la misma sede”.

Un ejemplo concreto de estas Misiones Diplomáticas aparece en el Plan de Apoyo a la Competitividad del Comercio Minorista, aplicado específicamente a las pymes del sector turístico. En este plan se insiste en la misma idea: “la red de embajadas y misiones diplomáticas en el exterior, en coordinación con las Consejerías de Turismo, colaborará en la difusión de estas nuevas actuaciones para promover la imagen de España como destino de compra para el turismo”.

Ley de la Acción y del Servicio Exterior del Estado (LASEE)

Por otro lado, el Gobierno está llevando a cabo una nítida transformación de la diplomacia en un instrumento al servicio de la internacionalización empresarial, como queda reflejado en la Ley de la Acción y del Servicio Exterior del Estado (LASEE). Sin embargo, desde el análisis de este artículo es necesario señalar que esta ley no hace diferencia entre empresas de distintos tamaños, y en ningún punto se mencionan explícitamente a las pymes.

Desde el actual Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación se está lanzando un mensaje claro de apoyo a la internacionalización de las pymes mediante la denominada diplomacia económica. El propio ministro, José Manuel García-Margallo, en una visita reciente a la Zona Franca de Barcelona, ponía la representación diplomática de España al servicio de las pymes catalanas. Sin entrar en el obvio contenido político que excede la materia de este artículo, se trata una declaración de intenciones que se viene manifestando en otras intervenciones de los responsables del ministerio.

Esta tendencia ya comenzó a vislumbrarse durante la XXII Cumbre Iberoamericana de 2012 en Cádiz. Entre los acuerdos que se rubricaron fue la creación de una Carta Iberoamericana de las Pymes, como un primer paso para facilitar la instalación de pymes en otros países de la Comunidad Iberoamericana.

Meses más tarde, en la jornada “Sinergias entre la diplomacia económica española y la estrategia de Marca España” organizada en febrero de 2013 en la Universidad Camilo José Cela, la Subdirectora General de Diplomacia Económica, Pilar Serret, destacaba como una de las actividades que están desarrollando actualmente el “reforzamiento de la red exterior de apoyo a la internacionalización en colaboración con la Secretaría de Estado de Comercio”. Este punto mencionaba a las pymes como principales beneficiarias de dicha red, que suma en torno a 200 consulados y embajadas, y que cuenta con personal formado en comercio e inversiones.

La relevancia de la diplomacia para la internacionalización de las pymes quedó también patente con la inclusión de un Vocal del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación en el Consejo Estatal de la Pyme, creado el pasado 5 de diciembre de 2013.

Claves para la salida al exterior de las pymes

Este mismo año, el vocal asesor del ministro García-Margallo, César Vacchiano, anunció en una ponencia en la Casa Mediterráneo en Elche el pasado 11 de marzo que las pymes tendrán una proyección exterior a través de las acciones que el sector privado llevará a cabo a través de la Marca España. También lanzó dos claves para la salida al exterior de las pymes con garantías de éxito: por un lado, suministrando sus productos y servicios a las grandes empresas españolas ya internacionalizadas, y por otro, establecer alianzas con otras empresas competidoras para alcanzar un mayor tamaño y compartir los costes de su salida al exterior.

Como hito más reciente, en el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos, aún en fase de negociación, también se está teniendo muy en cuenta la importancia de las pymes. De hecho la última ronda de negociaciones, celebrada el pasado mes de marzo, concluyó con un documento centrado en las pequeñas empresas, analizando como éstas podrían beneficiarse del acuerdo.

Con este acentuado enfoque económico, la diplomacia pública vuelve a sus orígenes ancestrales como facilitadora de los intercambios comerciales. Con ello no sólo se consigue apoyar a las pymes en su internacionalización, sino también culminar un lento y discontinuo proceso de modernización de la diplomacia que se había iniciado en los primeros gobiernos de Felipe González.